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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Sin criterio almohadillil

La palabra almohada proviene del árabe andalusí al-muhádda y esta a su vez deriva del árabe clásico مخدة mujadda. Su historia viene casi pareja a la de la humanidad, pues se han encontrado almohadas en tumbas egipcias, ornamentados cojines en la China feudal, rulos de cabra insufribles en la edad media y así un largo etcétera. En un principio asociada al prestigio social, pues eran las clases pudientes las que disponían de este elemento acomodaticio en detrimento de las balas de paja o piedras almohadiformes que utilizaba el vulgo para descansar, fueron finalmente accesibles para la inmensa mayoría de la población a raíz de la revolución industrial. Desde entonces, la tecnología del diseño ha hecho "progresar" a este elemento del descanso hasta alcanzar metas, formas y materiales insospechados, pues incluso la NASA se ha interesado en ello y ha puesto toda la carne en el asador para crear las primeras almohadas inteligentes, con memoria selectiva cual HAL 9000 y precio también selectivo cual atraco de banda armada. Y todo esto venía siendo así: este mullido dispositivo disfrutaba de un enorme éxito sin que nadie se lo cuestionase, del mismo modo que la propia fisioterapia, hasta que ambos conceptos tuvieron a bien juntarse. Entonces, todo se jodió.





lunes, 28 de noviembre de 2016

Fisioterapia viejuna -> La tracción cervical

Desde los albores de la fisioterapia, el hombre y la mujer fisioterapista quisieron ya expandir sus conocimientos mediante la invención de constante aparatología que les ayudara en sus fines curativos. Fueron muchos los osados que, patentes o no mediante, intentaron dejar su sello para la posteridad, diseñando toda suerte de mecanismos, engranajes y magias robóticas, con el fin de ahorrar/prolongar/incrementar el sufrimiento de sus pacientes en las terapias. Tales visionarios nunca sospecharon que dejarían una profunda impronta en el devenir de la profesión, con herramientas de tal uso y con tan poco cuestionamiento entre sus iguales, que tardarían años en ser retiradas del mercado si es que, algún día llegaran a hacerlo, pues hoy en día podemos aún verlas disputando su lugar, llamándole de tú a la inducción miofascial u otras hechicerías más complejas. Roche fue primero, Antonio di Whirlpool después...y hoy, gracias a que en La Otra Fisioterapia queremos mantenernos siempre al filo de la más ardiente evidencia científica y de la última tecnología, nos permitimos ofreceros este monográfico sobre esta leyenda de la mecanoterapia que vendrá a saciar vuestros apetitos más viejunos y que por fin veréis colmados gracias a la recuperación de esta sección. Sin más preámbulos, pasamos a presentaros a la protagonista del post de hoy....la célebre...la gran...
TRACCIÓN CERVICAL.



jueves, 11 de junio de 2015

Dolores de mierda

En los años 90 del pasado siglo, no hace tanto, hablarle a alguien de fisioterapia era como preguntarle la hora en japonés. A pesar de que la profesión existía, sólo aquellos osados enfermeros que se hicieron fisios y los diplomados de primera generación sabían de lo que hablaban. Ni si quiera los familiares de estos últimos comprendían muy bien de que iba aquello. Pasados 20 años, la realidad es que casi todo el mundo sabe lo que es un fisio, aunque no sepa muy bien para qué sirven del todo, ni se les tenga valorados como nos gustaría. La fisioterapia ha venido para quedarse, con todas sus virtudes y defectos. Como de las virtudes hablan el 99% de los blogs, nosotros hablaremos de algunos de sus defectos, que nos pone más. En esta ocasión, hablaremos de la asfixiante proliferación de los misteriosos dolores inexplicables.