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lunes, 14 de junio de 2021

Entrevista a Carlos Morgade: De osteopatía a fisioterapia.

Siempre que hablamos del problema que supone tener metida una pseudociencia como la osteopatía dentro de la fisioterapia, somos conscientes (aunque no lo parezca) de que muchos compañeros están metidos dentro de ella. Esta manera de hablar, como si los pobres estuviesen enganchados a alguna droga, no es tan figurada como pueda parecer, pues el comportamiento en ocasiones sectario que alguna de estas escuelas que surgen al calor de alguna técnica maravillosa, predispone aún todavía más distancia si cabe de una realidad tan ajena como crédula, cuyos principios tan sobradamente demostrados como inciertos, generan mayor dependencia terapéutica que la del propio fenómeno de cavitación. Es el caso de Carlos Morgade, un fisioterapeuta que habiendo seguido casi como un feligrés los dictámenes de la osteopatía, pudo un buen día coger la distancia suficiente para trazar su propio camino. Hoy se sube a la camilla para charlar de como fue ese proceso de transición.


lunes, 10 de mayo de 2021

Salir de la osteopatía es posible: guía de ayuda.

Sí, bueno. El titular es pretencioso, lo sé, pero vivimos en una era en la que nos gastamos una doble moral de campeonato. Por un lado vamos de políticamente correctos por la vida y por otro, buscamos "maximizar el impacto de nuestras actuaciones", que no es otra cosa que un eufemismo liberal moderno para justificar el todo vale para conseguir audiencia. Este blog, que lo mismo da tanto si lo lees como si no, más allá de pretender sonar hiperbólico en sus planteamientos siempre correctos, para conseguir unos supuestos lectores, no consigue sus objetivos tanto como gustaríamos, así que permitidnos esta licencia para deciros que sí, que se puede. SÍ SE PUEDE. Se puede salir de la Osteopatía, se tiene derecho a equivocarse y rectificar, que dicen que es de sabios, se tiene derecho a tropezar varias veces con la piedra en el camino que talló Andrew Taylor Still y cuyos acólitos se encargaron muy bien de dejarla en medio de todo, a ver si teníamos los arrestos suficientes como para pararnos a picarla, esquivarla, destruirla...o como más nos gusta hacer, parece, contemplara cual monolito, sólo que sin pensamiento mediante.


lunes, 14 de diciembre de 2020

Relatos de fisioterapia: Fisioterapia salvaje

Capítulo 1

Estoy destrozado. Roto. Hundido. El otro día después de un infierno de discusión... me dejó. Me dejó mi novia tras seis años de relación. Esto es lo peor que me ha pasado en mi vida. Desde entonces no levanto cabeza, ando cabizbajo, sin querer hablar con nadie, proyectando sólo una sombra gris de lo que un día fui, un hombre feliz y enamorado, con un proyecto. Así vago, sin rumbo, sin destino. Y en medio de esta oscuridad que me aflige, me entero del motivo de esta ruptura. Hay otro. Un fulano cualquiera, que debe ser mejor que yo, o hacerla más feliz. Qué se yo. Pensarlo me carcome los intestinos y me hace sentir peor de lo que estoy.

Como he estado tanto tiempo de hombros caídos, y sin energía ni para abrir la puerta de mi nueva habitación, que parece una cueva, en comparación con el hogar que compartíamos, me empezó un dolor de espalda insoportable. Creo que el hecho de estar tan abatido emocionalmente, y tan triste, contribuyen con mi dolencia. Me dedico a la informática y paso muchas horas sentado en la silla, no hago gran ejercicio, pero no suele dolerme la espalda de este modo. Esto parece nuevo y son ya varios días los que he pasado así. De modo que decido ir a un fisioterapeuta, a una clínica que hay aquí cerca de esta casa en la que estoy y no me identifico. Cuando llamo, me atiende una chica muy simpática que me recuerda a ella cuando empezábamos. Mierda. Joder. Creo que no hablaba con ninguna chica desde que me dejó, se me hace todo tan extraño...

lunes, 20 de noviembre de 2017

Relatos de fisioterapia -> Fisioterapia salvaje (Capítulo 3)

No le deseo a nadie pasar un desamor tan grande como el que yo viví. Cuando uno atraviesa una situación así, perdiendo al amor de tu vida de la noche a la mañana, el desgarro y la falta de respuestas es tan grande, que la pérdida te deja fuera de comportarte como tú mismo eres durante mucho tiempo. Ya iba para cuatro meses el asunto y mentiría si dijera que no estaba mejor, pero seguía sin estar convencido del todo. En el plano personal, me decidí a salir con una chica que realmente no me gustaba, pero o me obligaba a hacer algo, o me moría del asco.

Una noche que quedamos a cenar me empecé a encontrar indispuesto. Creo que era porque todo me recordaba demasiado a mi ex-pareja, pero sin ser ella, y aquello me revolvía tanto las tripas que me dejaba incómodo. Después se me pasó. Mi pobre acompañante pasó apuro por mí. Decidí entonces contarle lo de mi dolor de espalda y mis aventuras en busca de una respuesta, ya quedaba menos para que me viera el traumatólogo, que parecía el irónico horizonte al que llegaría, a pesar del tiempo de espera, sin encontrar solución a mi problema. Entonces ella me dijo algo que me dejó muy sorprendido.


jueves, 8 de junio de 2017

El teorema de los 3 niveles de formación en los cursos de posgrado

Seguro que muchos de vosotros/as habéis realizado algún curso de posgrado específico al terminar vuestra diplomatura/grado en fisioterapia. Podríamos ir más allá. Podríamos incluso asegurar que no hay fisio hoy en día que haya terminado su formación universitaria y no haya hecho algún posgrado. Si bien es cierto que la formación continuada es un bien muy interesante para estar en constante actualización profesional, también lo es el hecho de que en fisioterapia, existe una sobreoferta de cursos de formación, basada en un modelo de negocio que HASTA AHORA ha sido productivo gracias a la capacidad de los fisioterapeutas de no quejarse por pagar más por una basura formativa de varios fines de semana, que por toda la carrera. De hecho, la tendencia actual es la de dar más importancia a ese posgrado que al propio grado, la formación básica en fisioterapia queda relegada al ostracismo. Es como...de pobres, o algo así, decir que eres fisioterapeuta y nada más. Pero este es debate para otro lugar, hoy sólo nos toca la exposición de este teorema.

lunes, 17 de abril de 2017

Soy intruso y agresor sexual de mujeres

¡Que cosas tiene la vida! El hombre, varón masculino, tiene a veces la certidumbre de caer varias veces en la misma piedra. La cabra tira al monte, Mahoma tira a la montaña (y si no la montaña tira a él) y el pervertido sexual tira siempre a tocar teta. Si este último, además, tiene por añadidura una profesión en la que bien puede disimular a la par que dar rienda suelta a esta su perversión, nos encontramos con un supuesto difícilmente demostrable ante cualquier justicia ordinaria. Pero es que

encima, este supuesto del que hablamos es real y está sucediendo. ¿Para qué andarnos con más rodeos? Sabemos quién eres. Sabemos dónde trabajas. Sabemos lo que haces. Sabemos que abusas de mujeres. Sabemos que te las das de doctor sin serlo. Sabemos que no figuras en los colegios de médicos ni de fisioterapeutas de Cataluña. Sabemos que no eres más que un triste intruso que se propasa bastante cuando sus pacientes son mujeres. Y por todo ello vamos a por ti, porque la gentuza como tú no nos merece el más mínimo respeto. Eres un acosador y un estafador que ha engordado su bolsa gracias al consentido silencio de mucha gente, pero tus días como tal están ya contados. Caerás, como todos caen. Tus amenazas sólo nos dan risita de la floja.

martes, 21 de marzo de 2017

Filias hepáticas

La fisioterapia se define como: ciencia y arte del tratamiento del hígado, como origen de todo tipo de disfunciones somatosenoriales y somatoemocionales, capaces de producir desde cáncer hasta pie de atleta. Ya desde sus orígenes, esta disciplina terapéutica se ha caracterizado por su profundo conocimiento de esta víscera, debido a las múltiples conexiones neurógenas y vegetativas, asociadas a cadenas neurotróficas, sinérgicas con sistema vestibular, lóbulo límbico y rama iliopubiana (por ejemplo). Los profesionales de este grado universitario, dedican casi las tres cuartas partes de la carrera, a analizar en profundidad el comportamiento de este órgano vital para el desarrollo de la personalidad del individuo. Todo el tercer curso del grado, por poner un ejemplo, va sobre el hígado. Es por todo ello que su volumen de sabiduría hepática, les lleva a conjugarse como verdaderos maestros del tratamiento de la patología disfuncional del hígado que pasó a convertirse en real, después de años proyectada sólo en las cabezas de unos cuantos volados/genios de forrarse el bolsillo/fisioterapeutas.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

El segundo mejor fisioterapeuta de España

Hace pocas fechas la página web Doctoralia nos sorprendió publicando la lista de los mejores fisioterapeutas de España. ¡Si joder, eso existe! La página es una especie de Tripadvisor sanitario, donde la gente vierte sus valoraciones y comentarios sobre los distintos profesionales de la salud en sus distintas disciplinas. Pues bien, dentro de ese mundillo existen los Doctoralia Awards, premios que se otrogan a los profesionales más votados, e incluso también existe gente que es capaz de participar en cosas así, por surrealista que parezca. En esta edición de 2016 el ganador ha sido el fisioterapeuta catalán Rafael Donat Roca, sin embargo, nosotros, defensores de las causas olvidadas, hemos posado nuestra atención en el subcampeón de España de fisioterapia, por eso de llevarle la contraria a lo que ya dijo Luis Aragonés, eso de que " Del segundo no se acuerda nadie, lo importante es ganar". Así que en este caso, donde más que lo importante, lo preocupante es participar, su carácter público nos permite fijarnos en ESE PIVÓN mazudo que ocupa el segundo escalón. Su nombre es Alfonso Fernández Nespral y está así de bueno (entendiendo por estar bueno el prototipo de tío con sonrisa profident, perfil de torero de la familia Rivera, biceps abultados y aspecto de candidato de ciudadanos a la alcaldía de tu localidad) 


lunes, 27 de abril de 2015

Fisioterapia: Definición ambigua

Uno de los más graves problemas en el reconocimiento de la fisioterapia como profesión digna (digamos) es el de la falta de una definición potente que refleje bien qué es lo que somos y que nos aleje del masajista tipo que a veces tan merecido tenemos. La definición más típica y que durante la carrera se escucha muchas veces, para luego caer en el olvido absoluto es la de la OMS.

El arte y la ciencia del tratamiento por medio del ejercicio terapéutico, calor, frío, luz, agua, masaje y electricidad. Además la Fisioterapia incluye la ejecución de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación y fuerza muscular, pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud de movimiento articular y medidas de la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la evolución.

Nunca antes se vió párrafo tan largo y ambiguo, que desde 1958 nos domina y gobierna, sin embargo aún peor esclarecida está la definición de la Confederación Mundial por la Fisioterapia WCPT: 

Desde el aspecto relacional o externo, como “uno de los pilares básicos de la terapéutica, de los que dispone la Medicina para curar, prevenir y readaptar a los pacientes; estos pilares están constituidos por la Farmacología, la Cirugía, la Psicoterapia y la Fisioterapia

Deja de lado lo mejor que tiene la anterior definición: lo de arte, y supedita la ciencia a los designios de la medicina, algo que se ha convertido en la batalla del siglo XXI que a tantos fisios y pro-fisios trae por la calle de la amargura.


Lo que está claro es que la definición rezuma a viejo que tira de espaldas, parece que se hizo en aquella época siniestra de los orígenes de la fisioterapia, necesaria para entender lo que somos hoy en día. Calor, frío, luz, agua, masaje y electricidad siguen siendo agentes físicos que usamos necesariamente. Bueno luz...ejem...Pero desde que la fisioterapia intenta ser invasiva, acercándose por ende a la medicina, empiezan a aparecer nuevas técnicas que cada vez requieren mayores aparatajes y que cada vez se parecen menos a la fisioterapia clásica. Viendo que hoy en día puede verse a un fisio utilizar una aguja, un EPI-NO, un roboto, un gancho, un INDIBA o una pata de cordero, para tratar, y sabiendo que ahora podemos ser doctores y todo, situándonos curricularmente por encima de los médicos incluso, quizá debamos plantearnos lo que somos más en serio.


El paciente de a pie te sigue viendo como un masajista, pero tú quieres aparentar que no lo eres y para ello necesitas de toda esta formación moderna que ha surgido en los últimos 10-15 años y que viene a paliar nuestro vacío existencial. No eres capaz de reconocer que hacer masajitos te cansó muy rápido y quieres indagar en todos los campos posibles que te alejen de ello. Huyes en el sentido contrario de lo que fue un día la fisioterapia y te acercas cada vez más a la medicina, la enfermería, la psicología (aguantando pacientes), la terapia ocupacional (¿qué es eso?) la osteopatía (¿qué es eso?) o la educación física. Cada uno de estos apartados merece un capítulo a parte y seguro que te lo escribiremos insensata fisio, pero de momento confórmate con ser un masajista especialista en nada. ¡Y a mucha honra!