A las puertas del 2022 y los pregones son más que oficiales: vamos de culo. Y no hace falta ser Nostradamus para ver que nada cambiará en los próximos diez años, porque no hay ningún tipo de voluntad. La fisioterapia que camina a dos velocidades y les sonríe a unos, dilapida a otros. Compañeros de pupitre todos, pero quebrados por la necesidad de subsistencia de una profesión que ni está ni se la espera en los ámbitos de equipos hospitalarios multidisciplinares, por más que haya fisioterapeutas luchando por visibilizarla. Podría haber cien como esos, que mientras nadie con mínima consciencia de lo que supone esta profesión acceda a un poder real, todo serán buenas palabritas y buenas intenciones. La sentencia de muerte de esta profesión, como una realidad sanitaria global integrada en equipos de atención socio sanitarios, ya está firmada. Lo está y lo estará gracias al sistema paralelo de clínicas de fisioterapia privada que hemos creado en todos los barrios de todas las ciudades del país, que sirve para perpetuar un modelo de atención obsoleto desde su nacimiento, pues son pocos y contadísimos los ejemplos y casos de estos lugares, que acogen y tratan a los pacientes en toda su esfera. Hablo de un holismo real, no de pamplinas. Hablo de cosas tan tontas como derivaciones a psicología, sesiones clínicas, de conversaciones fluidas con un traumatólogo, tener la potestad de reclamar y comprender las pruebas de imagen de un paciente, que un facultativo de explique una enfermedad de base que afecta a un paciente, que la enfermera de turno te advierta de algún nuevo problema con el paciente o que acudan a tu chiringuito, pacientes con patología real.
¿Otro blog sobre fisioterapia? ¡¡¡Noooo!!! Un blog para fisioterapeutas y también para pacientes, donde encontrarás todo aquello que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar.
lunes, 29 de noviembre de 2021
martes, 5 de octubre de 2021
La estúpida evolución laboral de la fisioterapia en España
Poco tiempo antes de la pandemia, vomitamos un hilo en twitter🐦que fue el más leído y aclamado de la triste historia de La Otra Fisioterapia. En él hablábamos de cual había sido la triste evolución de la fisioterapia en España durante los últimos 20 años. Fue tan aclamado, compartido y valorado que, lejos de sentir algún tipo de orgullo, lo único que podemos sentir es preocupación. El resumen del camino recorrido laboralmente por la profesión en estos últimos tiempos es desolador y, por más que muchos se esfuercen en vestirlo de falsas apariencias, el peso de la realidad concede una situación actual pésima que se explica perfectamente por haber estado ignorando durante tantos años los principales problemas de la profesión. Hoy dejamos aquí este hilo en formato de texto, para que dentro de 20 años podamos volver aquí y seguir comprobando como todo sigue igual...

