El cuerpo muere, el alma expira y lo que queda es un amasijo de carne ordenada sin sentido. Mucho habría que agradecer a todos aquellos que, a través de este proceso, alcanzan ese lugar que no existe y dejan su legado para la ciencia, ya sea para la más profunda investigación o para el más básico estudio de lo elemental. Muchos de ellos, ni si quiera saben que lo son, condenados al ostracismo, quizá atacados por alguna demoledora enfermedad mental, terminan sus días como vagabundos, malcomiendo la basura de la calle y durmiendo entre cartones con olor a pis de humano y de rata, con medio cartón de vino abierto y medio tobillo al sereno, por eso de guardar imagen. De pronto un día que haga un frío de pelotas, como estos, no encuentran ningún cajero donde guarecerse y acaban muriendo, dejando su cuerpo para una incierta utilidad. No pueden ser donantes de órganos, cuesta mucho filiarles a veces, tienen enfermedades, el tiempo y los procedimientos legales son los que son...Hay mucha rumorología sobre este asunto, pero lo cierto es que muchas veces sus cuerpos acaban en los tanques de formol de alguna universidad y sirven para que los alumnos de medicina aprendan los rudimentos más básicos de disección y anatomía. También les sirven a los alumnos de fisioterapia.
¿Otro blog sobre fisioterapia? ¡¡¡Noooo!!! Un blog para fisioterapeutas y también para pacientes, donde encontrarás todo aquello que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar.
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martes, 6 de febrero de 2018
miércoles, 15 de noviembre de 2017
Entrevista a Vicente Lloret: Pensamientos de fisioterapia actual
El fisioterapeuta de Valencia, Vicente Lloret, es un amante de su profesión que utiliza la cabeza para pensar libremente, algo que tanto se echa en falta hoy día. Sus criterios son claros, pero no deja de reformulárselos y debatir sobre el propio paradigma de la fisioterapia, para extender una idea más clara y menos confusa de lo que es. Este perfeccionamiento es su sino, enmarcado en el ámbito más privado, donde ejerce. Pese a la distancia ideológica que nos puede alejar de él, siempre nosotros más idealistas y radicales, hemos conseguido hacer arte de la sana discrepancia y conocer sus opiniones sobre ética, problemática de la fisioterapia actual o corbatas, y nos hemos sorprendido de saber que en algunas cosas, no estamos tan alejados.
miércoles, 6 de septiembre de 2017
Manzanas traigo
En retornando al capítulo laboral y después de una buena jarra de medicina médica y doctoral, en la Otra Fisioterapia, orgulloso blog a veces dejado, a veces retomado, nos hemos encontrado con una capita de realidad muy grotesca que quisiéramos comentar, ya que estamos. ¿Qué haces fisioterapeuta que no crees ser ciencia? Vamos a hablar en plata de una puta vez. Que ya está bien, quizá.
jueves, 27 de abril de 2017
Cosas que deberías saber (y que nadie te contará) si quieres estudiar fisioterapia
Capítulo 1
Estimado futuro estudiante universitario de algún tipo. Nos dirigimos a ti con nuestra mejor intención, ahora que te acercas a ese momento CRUCIAL en tu vida en el que te toca elegir carrera universitaria, en función de la nota de acceso que tengas o de la pasta que tengan tus padres (si a una privada piensas acudir). Nuestra intención es contarte la VERDAD, esa que no te contará ninguna facultad cuando acudas a ferias como AULA o a las propias universidades para preguntar por los estudios, ni si quiera las públicas. Tampoco las culpes mucho, al fin y al cabo todas tratan de venderte su producto y no venderte lo que viene después, ese no es su cometido. El de las públicas es formarte, el de las privadas es formarte Y QUE PAGUES, A SER POSIBLE MUCHO. Pues no te olvides de que es un puro negocio. No te ofrecen contenidos mejores, ni mayor excelencia. Eso es mentira por lo general, pues el sistema público en España aún se sostiene bien y ofrece la misma o mayor calidad, a pesar de los insultantes recortes. Nosotros en concreto hemos venido a contarte justo ESO QUE VIENE DESPUÉS, una vez terminas la profesión. Y hemos venido a contártelo en la profesión que mejor conocemos. La nuestra. La fisioterapia.
Estimado futuro estudiante universitario de algún tipo. Nos dirigimos a ti con nuestra mejor intención, ahora que te acercas a ese momento CRUCIAL en tu vida en el que te toca elegir carrera universitaria, en función de la nota de acceso que tengas o de la pasta que tengan tus padres (si a una privada piensas acudir). Nuestra intención es contarte la VERDAD, esa que no te contará ninguna facultad cuando acudas a ferias como AULA o a las propias universidades para preguntar por los estudios, ni si quiera las públicas. Tampoco las culpes mucho, al fin y al cabo todas tratan de venderte su producto y no venderte lo que viene después, ese no es su cometido. El de las públicas es formarte, el de las privadas es formarte Y QUE PAGUES, A SER POSIBLE MUCHO. Pues no te olvides de que es un puro negocio. No te ofrecen contenidos mejores, ni mayor excelencia. Eso es mentira por lo general, pues el sistema público en España aún se sostiene bien y ofrece la misma o mayor calidad, a pesar de los insultantes recortes. Nosotros en concreto hemos venido a contarte justo ESO QUE VIENE DESPUÉS, una vez terminas la profesión. Y hemos venido a contártelo en la profesión que mejor conocemos. La nuestra. La fisioterapia.
jueves, 30 de marzo de 2017
Soy una fisio de mierda
Así es. Es lo que pone en el título. Sí. Lo soy. No hay duda. Han sido años diciéndomelo a mí misma. También diciéndomelo todo mi mundo al rededor. Soy/Eres una fisio de mierda. O normalucha. O mala. Del montón. No sé que es peor, si mala o del montón. El caso es que buena no soy. Ni por asomo. No debo serlo. ¿Por qué me siento así? ¿Por qué pienso esto? ¿Por qué me siento tan mal después de haber luchado tanto? ¿Son acaso años y años tirados a la basura? ¿Sienten esto mismo otros profesionales como yo? Después de todo este tiempo, no sé ya si lo que tengo es una dilatada experiencia o un montón de años tirados a la basura. Porque eso es lo que noto, mucho tiempo perdido, mucha frustración, muy pocas ganas de seguir y, a veces...unas tremendas ganas de tirarlo todo por la borda. O de retroceder. Sí, retroceder. Retroceder hasta ese fatídico día en que, no sé bien por qué razón, decidí poner Fisioterapia en la preinscripción universitaria. Todas las universidades además, por si no estaba claro. La puse antes que otras, aún teniendo nota para lo que quisiese. Y ya veis, aquí estoy, triste y perdida. Casi muerta. Si pudiera regresar a ese instante, no tengáis dudas de que no cometería el mismo error.
domingo, 5 de marzo de 2017
AVISO URGENTE: Necesitamos 350 nuevas facultades de fisioterapia
La cosa está que arde. Se ve que la fisioterapia está muy de moda, de otro forma no podemos explicarnos tan acuciante necesidad. La noticia es clara, e impactante, se necesita URGENTEMENTE la creación de, aproximadamente, entre 300 y 400 facultades de fisioterapia que den cabida al tremendo número de aspirantes que desean acceder a esta formación de futuro. Las autoridades universitarias están desbordadas, el número de solicitudes por minuto es axifisiante, no entendemos como no se han tomado medidas con cierta anticipación, ahora nos vemos sobrepasados por esta oleada de matriculaciones afirma un trabajador que no ha querido desvelarnos su nombre, por temor a represalias. Si el interés por la fisioterapia continúa creciendo de esta forma, no habrá cursos de posgrado suficientes para formar adecuadamente a los fisios, que como bien se sabe, salen muy verdes de la formación de Grado. Estos profesionales necesitan por lo menos siete u ocho cursos antes de poder plantarse a ser explotados trabajar en una clínica de sociedades médicas, donde podrán desarrollar todos estos conocimientos.
lunes, 20 de febrero de 2017
Jornada de reconocimientos laborales peligrosos
El silencio es calculado cuando se prescribe de manera clínica, o también cínica, cuando se echan balones fuera o cuando se consigue llamar la atención sobre supuestos incómodos, que lo son, pero que no son la raíz del problema. La fisioterapia, como ciencia inconclusa, trata de buscar su lugar y es muy de agradecer que existan esas voces que manifiestan la incomodidad hacia la poltrona, que no se amilanan ante el empuje arrollador de la mentira y que, a pesar de su excesivo machoalfismo dominante, tratan de mantener a ralla a estafadores y embaucadores que intentan entrometerse en asuntos tan serios como la propia salud humana. Que un grupo independiente de profesionales tenga que poner el punto de mira sobre ello, tiene sus muchos bemoles, sobre todo ante la impertérrita y dolorosa inmovilidad de otros, los organismos oficiales que tenemos para poder hacer algo por la profesión. Algo al menos. ¡Algo!
lunes, 2 de enero de 2017
Propósitos fisioterapéuticos del nuevo año
De sobra es sabido que cada fin de año toca hacer balance de lo vivido durante el anterior (o durante la vida entera) y suele ser del gusto del personal lanzar algunas propuestas, que serán incumplidas en un 99% de los casos. La mayoría de las veces esto viene dado por una falta de planificación previa ante metas que resultan pretenciosas y elevadas, ello supone un inicio de las mismas voluntarioso y emocionante, para acabar con una terrible caída poco antes de que hayan pasado las dos primeras semanas de enero. Después, la rutina y el tedio se harán dueños de la situación, todo volverá a su cauce y sólo aquellos que de verdad se hayan planteado cambios profundos en sus internas estructuras, podrán ser llamados héroes, si finalmente los llevan a cabo.
- El 1 de enero aparco los vasos y me apunto a un gimnasio, os lo aseguro - dijo el genio. Poco después aceptó su cruda realidad.
- El 1 de enero aparco los vasos y me apunto a un gimnasio, os lo aseguro - dijo el genio. Poco después aceptó su cruda realidad.
martes, 20 de diciembre de 2016
Las distintas generaciones de fisioterapeutas: Segunda hornada
Hasta 1996 la fisioterapia había sido esa carrera joven, o niña más bien, que había sufrido una rápida conversión, desde su escisión de la propia enfermería hasta su consolidación como diplomatura propia en 1982. Casi desconocida, su popularidad se acrecentaba año tras año, las distintas promociones de las pocas escuelas universitarias que ofertaban la carrera iban saliendo y dando mucho que contar sobre lo que hacían. Todo parecía un camino de rosas para una profesión novedosa, que abría campos de actuación de manera incesante, que ofrecía el pleno empleo y una consideración interesante en el vecindario, si bien no se había despegado del vetusto tufo de la plena subordinación médica. Y todo venía siendo así hasta 1996, pero, ¿por qué hasta ese año? Es sencillo de explicar.
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