Era un centro de especialidades, lo que toda la vida mis padres habían tenido a bien llamar ambulatorio. Antes de llegar allí ya había acudido al traumatólogo de la mutua, con el CD de las radiografías que me habían hecho en otro lugar. No veía nada raro, posiblemente serían contracturas. Todo lo achacaban a mi condición de informático sedentario. Y al parecer esas contracturas debían de ser muy gordas, pues no había fisio en la tierra capaz de quitármelas. Eran todo alivios pasajeros, que no conseguían devolverme al statu quo anterior.
Por fin llegó mi turno. Por fin. Por fin. Por decir algo...
¿Otro blog sobre fisioterapia? ¡¡¡Noooo!!! Un blog para fisioterapeutas y también para pacientes, donde encontrarás todo aquello que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar.
lunes, 29 de enero de 2018
lunes, 22 de enero de 2018
De injusticia en injusticia y no tiro porque no me toca
A estas alturas muchos de los fisioterapeutas estarán ya al tanto de que el año que viene, 2019, será año de oposiciones y quizá hayan pensado en presentarse a la próxima convocatoria. Con todo lo loable y respetable que es eso, ser carne de oposición y preparárselas hasta lograr la ansiada plaza no es una tarea fácil y además, sirve para conseguir la dignificación del puesto de trabajo y la solución de vida para las personas. Por tanto imaginamos que desde ya, estarán afanándose en sus estudios o en programarse adecuadamente para jugársela a una carta en un sólo día. Esto no deja de ser una mentira engañosa, la misma que engaña a cientos y cientos de opositores en cada convocatoria, que ilusionados se enfrentan al examen, con la esperanza puesta en algo que no llegará. Nos venden la moto, nos la dejamos vender y avanzamos hacia ninguna parte, sólo para engrosar el número de inscritos y dar legitimidad a un proceso que sólo pretende consolidar lo existente y no crear una oportunidad real para muchas personas. Los que van de listos dirán que escribimos esto porque estamos frustrados o algo, que mejor estudiemos para aprobar y nos dejemos de chirigotas. Pues bien, a todos vosotros, os dedicamos esta entrada, por eso de pensar un poco en lugar de memorizar tanto.
martes, 16 de enero de 2018
Cuando la ATM dominaba el mundo
"Una articulación para gobernarlos a todos. Una articulación para encontrarlos, una articulación para atraerlos a todos y atarlos a las tinieblas." - J.R.R. Fision
La historia de hoy nos remonta a un remoto territorio en un pasado oscuro, más propio de leyendas forjadas al calor de una hoguera. Hace mucho tiempo, en una galaxia muy cercana, existía una carrera llamada fisioterapia. En ella, sus estudiantes se afanaban por comprender las posibilidades de la propia carrera en sí misma, mientras estudiaban la ciencia y arte del tratamiento del ser humano mediante agentes físicos. Los maestros que instruían a los futuros fisioterapeutas en sus nobles "ciencias y artes" relataban desde su propia sapiencia los conocimientos sobre la anatomía, la fisiología y la biomecánica de la locomoción humana, mientras salpicaban con distintos tratamientos los procedimientos patológicos y lo ponían todo perdido. Sin embargo, mientras esto sucedía y todas las articulaciones del cuerpo eran explicadas con asombroso rigor, había una que permanecía en una especie de letargo, dormida en un sueño profundo, escondida en un lugar recóndito de su sinovia, esperando su momento de gloria. Ese momento iba a llegar, la especie fisioterapéutica le tenía reservada un lugar en el Olimpo, pues ella era la encargada de conquistar el mundo.
La historia de hoy nos remonta a un remoto territorio en un pasado oscuro, más propio de leyendas forjadas al calor de una hoguera. Hace mucho tiempo, en una galaxia muy cercana, existía una carrera llamada fisioterapia. En ella, sus estudiantes se afanaban por comprender las posibilidades de la propia carrera en sí misma, mientras estudiaban la ciencia y arte del tratamiento del ser humano mediante agentes físicos. Los maestros que instruían a los futuros fisioterapeutas en sus nobles "ciencias y artes" relataban desde su propia sapiencia los conocimientos sobre la anatomía, la fisiología y la biomecánica de la locomoción humana, mientras salpicaban con distintos tratamientos los procedimientos patológicos y lo ponían todo perdido. Sin embargo, mientras esto sucedía y todas las articulaciones del cuerpo eran explicadas con asombroso rigor, había una que permanecía en una especie de letargo, dormida en un sueño profundo, escondida en un lugar recóndito de su sinovia, esperando su momento de gloria. Ese momento iba a llegar, la especie fisioterapéutica le tenía reservada un lugar en el Olimpo, pues ella era la encargada de conquistar el mundo.
lunes, 15 de enero de 2018
La osteópata-intrusa del barrio de Pedralbes
Me cuentan, me dicen, me rumorean...hasta que lo confirma una. Pudiera ser una historia más, de un barrio más, de una ciudad más. Pudiera servir esta historia para ilustrar uno de los males endémicos de la profesión: el intrusismo. Es lo que tienen estas fechas, hay que quedar porque sí, porque viene tu vieja amiga de la Cochinchina, donde vive desde hace tres años y aunque la comunicación con ella es ninguna, sirve siempre de buena escusa para encontrarte con quién ya poco tienes que ver, pero que te recuerda a tiempos más felices. La nostalgia es poderosa y peligrosa. Y con esa nostalgia nos sentamos a tomar café por el Raval, para parecer más guiris todavía. ¿Qué tal? Pues muy bien, con mi master en bussines me va genial en London City. ¡Oy nena pues mira que bien! ¿Y la Noemí? Pues a esa la luce bien la vida. Luego viene dice, y se toma algo con nosotras. Mal asunto, pensé, que venga, porque la vamos a tener y no quiero. Y si he venido aquí es porque no quiero parecer hosca, pero es que me lo ponéis muy difícil.
martes, 9 de enero de 2018
Las distintas generaciones de fisioterapeutas: Generación actual
Tras el recientemente vivido Boom de la fisioterapia, con ese sin parar de clínicas y clínicas distribuidas por todos los barrios, llega el momento de plantarse en la situación actual de una profesión que ha conocido tiempos mucho mejores y que hoy cabalga sin frenos hacia el estrepitoso fracaso. No pretendemos con esto caer en el clásico tópico del Ubi Sunt, a lo largo de esta serie hemos argumentado lo suficiente y explicado el evolutivo de la profesión para entender como hemos llegado hasta aquí. En este país la fisioterapia se encuentra en una revulsión de su propio paradigma, pero en mínimos históricos en lo que a su condición laboral se refiere. Quizá una cosa pueda estar relacionada con la otra, pero no podemos ser muy optimistas para la generación que acaba de terminar o la que en estos momentos se encuentra inmersa en la fantasía sedante de la carrera universitaria. Desde aquí deseamos, de todo corazón, que no sea muy dura la caída.
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