Así es. Es lo que pone en el título. Sí. Lo soy. No hay duda. Han sido años diciéndomelo a mí misma. También diciéndomelo todo mi mundo al rededor. Soy/Eres una fisio de mierda. O normalucha. O mala. Del montón. No sé que es peor, si mala o del montón. El caso es que buena no soy. Ni por asomo. No debo serlo. ¿Por qué me siento así? ¿Por qué pienso esto? ¿Por qué me siento tan mal después de haber luchado tanto? ¿Son acaso años y años tirados a la basura? ¿Sienten esto mismo otros profesionales como yo? Después de todo este tiempo, no sé ya si lo que tengo es una dilatada experiencia o un montón de años tirados a la basura. Porque eso es lo que noto, mucho tiempo perdido, mucha frustración, muy pocas ganas de seguir y, a veces...unas tremendas ganas de tirarlo todo por la borda. O de retroceder. Sí, retroceder. Retroceder hasta ese fatídico día en que, no sé bien por qué razón, decidí poner Fisioterapia en la preinscripción universitaria. Todas las universidades además, por si no estaba claro. La puse antes que otras, aún teniendo nota para lo que quisiese. Y ya veis, aquí estoy, triste y perdida. Casi muerta. Si pudiera regresar a ese instante, no tengáis dudas de que no cometería el mismo error.
¿Otro blog sobre fisioterapia? ¡¡¡Noooo!!! Un blog para fisioterapeutas y también para pacientes, donde encontrarás todo aquello que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar.
jueves, 30 de marzo de 2017
lunes, 27 de marzo de 2017
Las distintas generaciones de fisioterapeutas: Tercera hornada
Pasado el efecto 2000, los estudiantes que se matriculaban en los estudios de fisioterapia a partir de 2002, 2003,2004, etc; lo hacían ya sobre una diplomatura consolidada, que había dejado de ser joven para convertirse en una realidad establecida. Estudia fisioterapia, decían, estudia mucho, es una carrera con un gran futuro. ¡Y además es cortita! Posiblemente estos trasnochados Nostradamus poco habían advertido los cambios cuasi-mundiales que sucederían a partir de 2007, pues por entonces, esta disciplina sanitaria estaba muy en boga y era ya, servilmente vendida en institutos y colegios de todo el país, como la panacea de lo terapéutico, sin que los pobres bachilleres supieran si quiera de que iba. La cosa es que sonaba, por entonces, mejor que enfermería e incluso más prometedora que medicina...¡Vivir para ver! Habiéndose aupado al primer puesto de las notas de acceso universitario, gracias a ese boca a boca y a la antigua demanda de empleo público en el sector, la fisioterapia había llegado a su primer punto de colapso, pero nadie advirtió a estos muchachos el día en que formalizaron su prescripción. La ostia fue, por tanto, notable.
miércoles, 22 de marzo de 2017
Carta a un INEFpeuta
Estimado señor de la terapia,
Dedicado a ti, por que te crees que lo sabes todo y resulta que no. Porque cuando te interesas faltas al argumento sensato y lo tildas de manipulación. Porque...¡no te quieres enterar! Ye ye...
Dedicado a ti, por que te crees que lo sabes todo y resulta que no. Porque cuando te interesas faltas al argumento sensato y lo tildas de manipulación. Porque...¡no te quieres enterar! Ye ye...
martes, 21 de marzo de 2017
Filias hepáticas
La fisioterapia se define como: ciencia y arte del tratamiento del hígado, como origen de todo tipo de disfunciones somatosenoriales y somatoemocionales, capaces de producir desde cáncer hasta pie de atleta. Ya desde sus orígenes, esta disciplina terapéutica se ha caracterizado por su profundo conocimiento de esta víscera, debido a las múltiples conexiones neurógenas y vegetativas, asociadas a cadenas neurotróficas, sinérgicas con sistema vestibular, lóbulo límbico y rama iliopubiana (por ejemplo). Los profesionales de este grado universitario, dedican casi las tres cuartas partes de la carrera, a analizar en profundidad el comportamiento de este órgano vital para el desarrollo de la personalidad del individuo. Todo el tercer curso del grado, por poner un ejemplo, va sobre el hígado. Es por todo ello que su volumen de sabiduría hepática, les lleva a conjugarse como verdaderos maestros del tratamiento de la patología disfuncional del hígado que pasó a convertirse en real, después de años proyectada sólo en las cabezas de unos cuantos volados/genios de forrarse el bolsillo/fisioterapeutas.
viernes, 17 de marzo de 2017
Fisioterapia gallega - Pontevedra: Carlos Alonso
Nombre: Carlos Alonso
Centro de trabajo: Carlos Alonso
Fisioterapeuta
Localidad y provincia
donde ejerces: Moaña (POntevedra)
1) Antes que nada, nos gustaría que
te describieras profesionalmente. Háblanos sobre ti, tu trayectoria profesional
y tu situación actual como fisioterapeuta.
Estudié en la
U. Miguel Hernández de Elche. (2005-2008) (UMH) después de 5 años intentando
entrar en la Facultad de Pontevedra. Durante esos 5 años trabajo de masajista
en diferentes centros y como colaborador para entidades deportivas (Categorías
inferiores del Real Club Celta de Vigo, Club Taekwondo, etc) Al acabar la
carrera, trabajo 1 año en un SPA en Alicante como fisio, y en 2009 Vuelvo a
Galicia para trabajar en el Pontevedra CF (2ªB), donde trabajo las temporadas
09-10 y 11-12. En el 2010 Curso el master de prevención y readaptación de la
RFEF (sin presentar el TFM)
Durante los
años 09-11 trabajo como fiiso de planta en centro hospitalario mientras combino
mi labor como fisioterapeuta deportivo. En 2012 Me llaman para trabajar en la
nueva Unidad de Deporte del Hospital Miguel Dominguez de Pontevedra. En la
temporada 12-13 firmo en el Al-Itthiad en Arabia Saudi, donde estoy medio año,
volviendo en enero del 13 por motivos burocráticos.
En 2014 abro
mi propia clínica de fisioterapia, la que dirijo desde entonces, y en la que
trabajamos 3 fisioterapeutas. Actualmente combino esta labor con la de formador
de Indiba en Galicia desde 2015 y como coordinador de Ecufis para nuestra
comunidad.
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