Sí, bueno. El titular es pretencioso, lo sé, pero vivimos en una era en la que nos gastamos una doble moral de campeonato. Por un lado vamos de políticamente correctos por la vida y por otro, buscamos "maximizar el impacto de nuestras actuaciones", que no es otra cosa que un eufemismo liberal moderno para justificar el todo vale para conseguir audiencia. Este blog, que lo mismo da tanto si lo lees como si no, más allá de pretender sonar hiperbólico en sus planteamientos siempre correctos, para conseguir unos supuestos lectores, no consigue sus objetivos tanto como gustaríamos, así que permitidnos esta licencia para deciros que sí, que se puede. SÍ SE PUEDE. Se puede salir de la Osteopatía, se tiene derecho a equivocarse y rectificar, que dicen que es de sabios, se tiene derecho a tropezar varias veces con la piedra en el camino que talló Andrew Taylor Still y cuyos acólitos se encargaron muy bien de dejarla en medio de todo, a ver si teníamos los arrestos suficientes como para pararnos a picarla, esquivarla, destruirla...o como más nos gusta hacer, parece, contemplara cual monolito, sólo que sin pensamiento mediante.
