Mostrando entradas con la etiqueta fisioterapia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fisioterapia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de septiembre de 2022

El parasitismo de la osteopatía en la fisioterapia: Artículo generado por una IA

El tema de la intromisión de una pseudociencia como la osteopatía en la fisioterapia, tan manido como popular en los últimos tiempos, presenta toda clase de opiniones y criterios que, fundamentalmente, se canalizan en, al menos, tres vertientes muy conocidas:

1) La de aquellos que creen que la osteopatía es una rama más de la fisioterapia, una suerte de técnica manual incluida, y por tanto abrazan la Órden CIN como si no hubiera un mañana. Estos con frecuencia son bivalentes con el grupo 2.

2) La de aquellos que consideran la osteopatía una profesión independiente de la fisioterapia, con su cuerpo de estudios propios y que argumentan que, dado que en otros países del mundo está regulada como tal, así debería ser también en España. Estos con frecuencia son bivalentes con el grupo 1.

3) La de aquellos que consideran que es una pseudociencia que ha venido a parasitar a la fisioterapia por coyuntura e interés histórico, que hace mucho mal a la profesión y debería ser erradicada.


jueves, 30 de junio de 2022

Fisiosaurios: Una especie en peligro de extinción

La fisioterapia ha existido desde tiempos inmemoriales, siendo la profesión más antigua del mundo después de la que todos sabemos. Podemos contarlo como una parábola, como que Adán pidió a Eva (o viceversa) que le diera un masajito por la contractura que le había causado ver a esa horrible serpiente en el árbol. O podemos contarlo como lo que fue: una profesión que fue evolucionando desde el mayor de los rudimentos cavernarios, la aplicación de ungüentos, remedios y agentes físicos para paliar dolores o recuperar sapiens para la caza, hasta doctorarse en las universidades y realizar todo tipo de publicaciones científicas, 90% de ellas innecesarias y absurdas, porque lo importante es hacer bulto. Sea como fuere, la fisioterapia que hoy conocemos, llena de evidencia científica que suele ser ignorada, invadida por magufos que creen mover tejidos nanométricos como la fascia e intentando, ahora, poner la etiqueta de terapéutica incluso a los bostezos que emitimos en sus webinars, no hubiera existido jamás sin sus protagonistas: los fisioterapeutas. Aquellos seres que un día creyeron ser una profesión diferente y como tal se diferenciaron. Aquellos que dijeron que estaban hartos de untar aceites gratis para la tribu, que ellos necesitaban cobrar un sueldo y dejar de ser falsos autónomos de la sabana. Aquellos que viajaron al espacio para traer reliquias sacratísimas como el baño de remolino, la jaula de Roche y, por supuesto, la misericordiosa ultra divina MAGNETOTERAPIA. Aquellos seres, que hoy, tantos años después, se encuentran en una situación peliaguda, en claro PELIGRO DE EXTINCIÓN y cuya contribución, muchas veces necesaria, la mayoría no tanto, será siempre el legado de nuestra profesión. Va para ellos este pequeño homenaje a nuestros queridos FISIOSAURIOS.

miércoles, 6 de abril de 2022

Tocar

Tocar es un verbo que viene de la onomatopeya toc, la representación del sonido seco que a veces hacemos al tocar con cierta fuerza una superficie dura. Teniendo en cuenta que este verbo tiene hasta un total de 29 acepciones, según la RAE, y que hay muchas y muy diferentes maneras de tocar algo, quizá podamos decir que es un tanto injusto que la acción o el hecho de ejercitar el sentido del tacto tenga que llamarse así, de ese modo seco, duro, y si queremos, poco natural, pues nadie va por la vida tocando para hacer toc, precisamente, salvo quien tenga, precisamente, un toc. Pero, dejando a un lado los juegos de palabras, para este artículo nos quedaremos con algunas definiciones del verbo que nos pueden cuadrar más, siendo más puramente éstas las que se refieren PRECISAMENTE, al tacto. Y sin meternos mucho en la PRECISIÓN que tenemos los fisioterapeutas en este hecho, es mi intención reivindicar desde estas páginas una de las mejores virtudes que tiene esta profesión, que por desgracia no son muchas. Y sí, evidentemente, estoy hablando, de la cualidad de TOCAR.

martes, 29 de junio de 2021

Que asco todo

De verdad, estoy hasta el mismísimo toto. Mis ensoñaciones oníricas evocan mis ganas de prender fuego con un lanzallamas a todo aquel que defienda la política de la precariedad laboral en la que estas generaciones están sumidas, sometidas y perdidas. Con los límites de la decencia personal y humana ya enterrados hace muchos años, podemos ver como la falta de escrúpulos del ser humano es tan voraz que nos hace vivir sumidos en una falsa sensación de bienestar capitalista, mientras somos los mismos esclavos de siempre, solo que esta vez hemos sido lo suficientemente imbéciles de tragarnos ese discurso de la polla meritocrática por el culo. Aquí sólo vale el que explota, el que sabe explotar y el que no tiene escrúpulos para hacerlo, ya sea en en nombre de una profesión digna o de la indecencia moral de quien ofrece basura laboral del siglo XXI a sus trabajadores. Y claro, esta página habla de fisioterapia, que para algunos, por desgracia, es lo mismo que la mierda pero tutelada por el sino de una profesión supuestamente sanitaria y supuestamente íntegra, vocacional incluso, que da rienda suelta a la justificación de la bazofia que SOIS...algunos empresarios, algunos políticos y algunas personas.

lunes, 10 de mayo de 2021

Salir de la osteopatía es posible: guía de ayuda.

Sí, bueno. El titular es pretencioso, lo sé, pero vivimos en una era en la que nos gastamos una doble moral de campeonato. Por un lado vamos de políticamente correctos por la vida y por otro, buscamos "maximizar el impacto de nuestras actuaciones", que no es otra cosa que un eufemismo liberal moderno para justificar el todo vale para conseguir audiencia. Este blog, que lo mismo da tanto si lo lees como si no, más allá de pretender sonar hiperbólico en sus planteamientos siempre correctos, para conseguir unos supuestos lectores, no consigue sus objetivos tanto como gustaríamos, así que permitidnos esta licencia para deciros que sí, que se puede. SÍ SE PUEDE. Se puede salir de la Osteopatía, se tiene derecho a equivocarse y rectificar, que dicen que es de sabios, se tiene derecho a tropezar varias veces con la piedra en el camino que talló Andrew Taylor Still y cuyos acólitos se encargaron muy bien de dejarla en medio de todo, a ver si teníamos los arrestos suficientes como para pararnos a picarla, esquivarla, destruirla...o como más nos gusta hacer, parece, contemplara cual monolito, sólo que sin pensamiento mediante.


viernes, 22 de enero de 2021

El síndrome de inventarse síndromes

En el largo debate entre ciencia y pseudociencia, donde la fisioterapia parece estar implicada cuando no debiera, son muchas las cosas que nos resultan sorprendentes. Nos basamos en leer y releer comentarios de la gente, escuchar ponencias o conocer opiniones de compañeros. A día de hoy, el germen científico no está nada arraigado, sigue sin estarlo y parece lejano conseguir que se afiance de algún modo. La gente es consciente de que la ciencia ha contribuido a mejorar el mundo pero no lo es tanto de que la creencia, como antagonismo de la ciencia, no ha hecho otra cosa que empeorarlo, o en el mejor de los casos enlentencerlo, entorpecerlo, dinamitarlo o remar contra corriente. La fisioterapia intenta avanzar con una pesada bola de acero atada en uno de sus tobillos, pero esa bola no es un ente material, sino humano, son muchos compañeros conformando una pesadísima cadena sobre el tobillo reo de la profesión. Llega a ser tan pesada esta carga, que sus argumentos hacen que el preso fisioterapéutico no pueda avanzar, se tropiece y se caiga constantemente. ¿Para qué perderemos el tiempo en esto? Si contra la creencia y la fe, no se puede hacer nada. Sólo así se explica, por ejemplo, que en pleno siglo XXI la gente siga creyendo todavía en la iglesia.

martes, 1 de diciembre de 2020

Fisioterapia en tiempos de pandemia: ¿Somos sanitarios?

 A post por año, desde luego, no nos herniamos últimamente. Una vergüenza. Mucho que aprender de la perseverancia del bueno de Juanillo con su blog, ahí pico y pala, sin prisa, pero sin pausa... Pero no amigüits, esto es La Otra Fisioterapia, no es un blog serio ni profesional, estamos lejos de eso, aquí nos va más seguir revolucionando el entorno de la fisioterapia desde 2015, provocando al personal, despertando a una profesión dormida en los sueños húmedos de las clínicas privadas, las mismas que hoy se arrepienten en parte de su propia decisión de ser eso mismo, un sistema de puertas cerradas y poco flow. Bien pa ti, bien pa mi, pero...¿fisioterapia? Ni está, ni se la espera... Mientras tanto, seguimos avanzando en un camino sin horizonte alguno. Pues estamos escasos de horizontes fisioterapéuticos, compadres y comadres, estamos más estancados que nunca, algo de lo que muchos aún no os habéis dado cuenta. La última y más burda de las propias preguntas que esta profesión llena de sorpresas ha decidido hacerse es...¿sómos sanitarios? Mas no habéis de qué preocuparos compañeros pues aquí está esta fisio frustrada para hacer una retrospección digna y daros respuesta a todo. Viajemos desde el pasado al presente, vayamos juntos together...