miércoles, 13 de diciembre de 2017

Relatos de fisioterapia -> Fisioterapia salvaje (Capítulo 4)

Cuando uno sufre un proceso como el mío, es capaz de olvidarse de las cosas más elementales. Quizá por ese esfuerzo y deseo de querer dejar atrás una vida anterior, de olvidar el dolor y el daño recibido, la mente se intenta relajar y deja de lado otras cosas que sí que son importantes, apartándolas a un nicho de la memoria donde recogerlas,una vez estés más centrado. Así pasó conmigo, pues después de tanto tiempo desde que mi pareja decidió terminar con mi relación, caí en la cuenta de que en el trabajo nos hacían una especie de seguro médico al cual teníamos derecho. No había caído en ese importante detalle, quizá porque nunca había tenido necesidad de usarlo, pero teníamos derecho a casi todo y con mayor celeridad y solvencia que en la sanidad pública. Me sentí un completo imbécil, por haber dejado pasar tanto tiempo sin haber hecho uso de él. Y me habría ahorrado mucha pasta. Pero estaba a tiempo, así que para solventarlo llamé rápidamente. En pocos días tenía ya cita con el traumatólogo, el rehabilitador y el de digestivo, para que me mirara eso de la tripa y ya puestos, decidí también hacerme un chequeo medico completo, que ya estaba bien de tanta historia.


lunes, 11 de diciembre de 2017

8ª frontera: Fisioterapeuta vs. Dietistas/Endocrinos/Médico de familia

FRONTERA COMPETENCIAL:
- ¿Dietas?
- Prescripción de ejercicio

INTRUSISMO:
-  0% Es muy raro o muy poco habitual que cualquiera de estas profesiones se inmiscuya en campos de la fisioterapia. Si acaso algún dietista loco que tenga una camilla y se dedique a hacer pseudoterapias en sus ratos libres

EXTRUSISMO:
- 100% cuando el fisio se pone a mandar dietas
- 100% cuando el fisio se pone a jugar a los médicos

martes, 5 de diciembre de 2017

El fisio del rey

Cuando estudiábamos la carrera especulábamos a veces con nuestras posibilidades de futuro. Un tema que nos obsesionaba, o que era muy mencionado, era el de poder ser el fisioterapeuta de algún deportista de élite. Por alguna extraña razón, nos emociona el hecho de poder tener contacto con alguna entidad famosa, sea por la causa que fuere. Es como ser elegido para poder tratar a fulanito de tal, campeón del mundo de nosequé, nos fuese a dar más prestigio profesional o nos fuera a convertir en mejores fisioterapeutas. De esta guisa suceden casos espeluznantes como el del misterio acerca del verdadero fisioterapeuta de Chema Martínez, los quincemil fisioterapeutas que dicen haberlo sido del Atlético de Madrid o del Barça (tema a estudiar próximamente) u otros terribles casos de fisios que se creen superiores, por el hecho de haber podido tratar a no se que actor, una vez en su vida. Es más, lo habitual y sorprendente es que el fisioterapeuta de marras que cae en las manos de algún famosete, no sea en realidad ninguna joya de la terapéutica, sino alguien más del montón infinito de fisios acríticos. Tal es el caso, por ejemplo, del histórico fisioterapeuta de Rafa Nadal, amiguete suyo de toda la vida del señor.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Los inventos de Richellis

En el día de hoy hemos querido darle publicidad gratuita a un fisioterapeuta que hemos conocido y que nos ha parecido el sumun de la originalidad en el plano corto (o de los tejidos más superficiales). Vaya por delante que profesamos la máxima admiración a aquellas personas, llamadas inventores, que se dejan su intelecto para crear ingenios que nos faciliten la vida a los demás, dejando además su impronta personal en ello. El inventor además, debe creer con fe ciega en su trabajo, pues (no es coña) ha supuesto muchas horas de pensamiento, ingeniería y desarrollo, que muchos otros son incapaces de hacer, sea lo que ha creado un truño inasumible o una perfección instrumental. De ahí que existan las patentes. Este es el caso de Stefan Richellis, el fisioterapeuta inventor que no deja indiferente a nadie y que un buen día decidió que eso de trabajar con sus propias manos era de pobres, lo que molaba era usar cachivaches y artilugios que sustituyeran a sus dedos. Y lo logró, vaya si lo logró.

martes, 28 de noviembre de 2017

La trilogía de la fascia: Son los padres

Esta serie fascianante sobre el mundo de la fascia y sus anexos está compuesta por tres capítulos que deben ser leídos en el siguiente órden.

Encuentros en la tercera fascia
En un lugar de la fascia
- Son los padres


Son los padres

Resulta muy impopular hablar mal de la fascia, parece ser que todo el mundo lo acepta y las explicaciones (así como el esfuerzo) de sus investigadores hacen más y más creíble el asunto. Pero las técnicas de inducción miofascial son una mentira y de las gordas.

Siempre que me explicaban la fascia me venía a la mente una cosa muy graciosa. Yo, que he sido una friki de nacimiento, recordaba los episodios de Spiderman y el simbionte, una especie de ente alienígena con vida propia, que se adhería a la piel de Peter Parker formando un traje y prácticamente le manejaba a voluntad. Quitarse aquel simbionte fue, para el protagonista, una tarea complicada y sus consecuencias casi peores, puesto que después se adhirió a otra persona con más odio y la convirtió en Venom, una auténtica pesadilla para el héroe arácnido.Este símil me sirve para especular que quizá la inducción miofascial se esté convirtiendo en una pesadilla del mismo calibre, una especie de simbionte para la fisioterapia que chupa de ella y drena su energía, a base de pseudociencia de la buena. Además está presente en todos los tejidos...ejem.