domingo, 18 de febrero de 2018

Los pacientes como propiedad privada

¿Dónde está el límite de la consideración sobre los pacientes? ¿Hasta qué punto podemos afirmar que un paciente es nuestro, tuyo, mío o de Periquito el de los palotes? ¿Qué significa exactamente eso de "tener una cartera de pacientes"? ¿Por qué los fisios de clínicas privadas consideran tener la patria potestad sobre los pacientes que visitan sus centros? ¿Puede un fisioterapeuta "quitarle" pacientes a otro? Puede ser éste o no un asunto espinoso a tratar dentro de los muchos de los que habría que hablar más abiertamente y, como es bien sabido, en esta página nos gusta abrir cajas llenas de truenos y mojarnos un poco, por lo que pueda no pasar. De modo que veamos algunos supuestos.


martes, 6 de febrero de 2018

Los cadáveres

El cuerpo muere, el alma expira y lo que queda es un amasijo de carne ordenada sin sentido. Mucho habría que agradecer a todos aquellos que, a través de este proceso, alcanzan ese lugar que no existe y dejan su legado para la ciencia, ya sea para la más profunda investigación o para el más básico estudio de lo elemental. Muchos de ellos, ni si quiera saben que lo son, condenados al ostracismo, quizá atacados por alguna demoledora enfermedad mental, terminan sus días como vagabundos, malcomiendo la basura de la calle y durmiendo entre cartones con olor a pis de humano y de rata, con medio cartón de vino abierto y medio tobillo al sereno, por eso de guardar imagen. De pronto un día que haga un frío de pelotas, como estos, no encuentran ningún cajero donde guarecerse y acaban muriendo, dejando su cuerpo para una incierta utilidad. No pueden ser donantes de órganos, cuesta mucho filiarles a veces, tienen enfermedades, el tiempo y los procedimientos legales son los que son...Hay mucha rumorología sobre este asunto, pero lo cierto es que muchas veces sus cuerpos acaban en los tanques de formol de alguna universidad y sirven para que los alumnos de medicina aprendan los rudimentos más básicos de disección y anatomía. También les sirven a los alumnos de fisioterapia.

lunes, 29 de enero de 2018

Relatos de fisioterapia -> Fisioterapia salvaje (Capítulo 6)

Era un centro de especialidades, lo que toda la vida mis padres habían tenido a bien llamar ambulatorio. Antes de llegar allí ya había acudido al traumatólogo de la mutua, con el CD de las radiografías que me habían hecho en otro lugar. No veía nada raro, posiblemente serían contracturas. Todo lo achacaban a mi condición de informático sedentario. Y al parecer esas contracturas debían de ser muy gordas, pues no había fisio en la tierra capaz de quitármelas. Eran todo alivios pasajeros, que no conseguían devolverme al statu quo anterior.

Por fin llegó mi turno. Por fin. Por fin. Por decir algo...


lunes, 22 de enero de 2018

De injusticia en injusticia y no tiro porque no me toca

A estas alturas muchos de los fisioterapeutas estarán ya al tanto de que el año que viene, 2019, será año de oposiciones y quizá hayan pensado en presentarse a la próxima convocatoria. Con todo lo loable y respetable que es eso, ser carne de oposición y preparárselas hasta lograr la ansiada plaza no es una tarea fácil y además, sirve para conseguir la dignificación del puesto de trabajo y la solución de vida para las personas. Por tanto imaginamos que desde ya, estarán afanándose en sus estudios o en programarse adecuadamente para jugársela a una carta en un sólo día. Esto no deja de ser una mentira engañosa, la misma que engaña a cientos y cientos de opositores en cada convocatoria, que ilusionados se enfrentan al examen, con la esperanza puesta en algo que no llegará. Nos venden la moto, nos la dejamos vender y avanzamos hacia ninguna parte, sólo para engrosar el número de inscritos y dar legitimidad a un proceso que sólo pretende consolidar lo existente y no crear una oportunidad real para muchas personas. Los que van de listos dirán que escribimos esto porque estamos frustrados o algo, que mejor estudiemos para aprobar y nos dejemos de chirigotas. Pues bien, a todos vosotros, os dedicamos esta entrada, por eso de pensar un poco en lugar de memorizar tanto.


martes, 16 de enero de 2018

Cuando la ATM dominaba el mundo

"Una articulación para gobernarlos a todos. Una articulación para encontrarlos, una articulación para atraerlos a todos y atarlos a las tinieblas." - J.R.R. Fision

La historia de hoy nos remonta a un remoto territorio en un pasado oscuro, más propio de leyendas forjadas al calor de una hoguera. Hace mucho tiempo, en una galaxia muy cercana, existía una carrera llamada fisioterapia. En ella, sus estudiantes se afanaban por comprender las posibilidades de la propia carrera en sí misma, mientras estudiaban la ciencia y arte del tratamiento del ser humano mediante agentes físicos. Los maestros que instruían a los futuros fisioterapeutas en sus nobles "ciencias y artes" relataban desde su propia sapiencia los conocimientos sobre la anatomía, la fisiología y la biomecánica de la locomoción humana, mientras salpicaban con distintos tratamientos los procedimientos patológicos y lo ponían todo perdido. Sin embargo, mientras esto sucedía y todas las articulaciones del cuerpo eran explicadas con asombroso rigor, había una que permanecía en una especie de letargo, dormida en un sueño profundo, escondida en un lugar recóndito de su sinovia, esperando su momento de gloria. Ese momento iba a llegar, la especie fisioterapéutica le tenía reservada un lugar en el Olimpo, pues ella era la encargada de conquistar el mundo.