martes, 9 de enero de 2018

Las distintas generaciones de fisioterapeutas: Generación actual

Tras el recientemente vivido Boom de la fisioterapia, con ese sin parar de clínicas y clínicas distribuidas por todos los barrios, llega el momento de plantarse en la situación actual de una profesión que ha conocido tiempos mucho mejores y que hoy cabalga sin frenos hacia el estrepitoso fracaso. No pretendemos con esto caer en el clásico tópico del Ubi Sunt, a lo largo de esta serie hemos argumentado lo suficiente y explicado el evolutivo de la profesión para entender como hemos llegado hasta aquí. En este país la fisioterapia se encuentra en una revulsión de su propio paradigma, pero en mínimos históricos en lo que a su condición laboral se refiere. Quizá una cosa pueda estar relacionada con la otra, pero no podemos ser muy optimistas para la generación que acaba de terminar o la que en estos momentos se encuentra inmersa en la fantasía sedante de la carrera universitaria. Desde aquí deseamos, de todo corazón, que no sea muy dura la caída.

Cuando hablamos de generación actual nos referimos a la gente recién salidita del horno universitario o que en estos momentos está en algún curso de la formación de grado. También quizá de aquellos que están ahora acabando el bachillerato y que, con intención o no, acabarán cayendo en las fauces de una fagocitadora fisioterapia académica, que promete unas ensoñaciones fuera de toda realidad. Hace poco me decía una compañera que trabaja en un hospital con alumnos tutelados de fisioterapia: ¿Tódos estos cuándo acaben? Pues al paro o a algún lugar a dejarse las manos con masajes y cobrar basura. Triste infierno y nada más podemos contar. Hablar de un futuro halagüeño es mentira, en un mundo donde las clases sociales se distancian cada vez más. Ahora sí que hay ricos y pobres, además trabajadores pobres, lo cual es más grave aún. Así que, querido amigo estudiante o recién egresado, si estás leyéndonos en este preciso instante, lo mejor que puedes hacer si quieres apostar por la fisioterapia es marcharte al extranjero y apostar por algo más creíble y real que la fisioterapia que aquí se vive. Luego no digas que no te lo advertimos.

¿Exageramos? De eso nada. En este punto conviene leer varias cosas que ya hemos escrito para comprender bien todo.
1. Cosas que deberías saber y que nadie te contará si quieres estudiar fisioterapia
2. Las salidas de la fisioterapia
3. Las distintas generaciones de la fisioterapia y cómo hemos llegado hasta aquí
4. Top 12 problemas de la fisioterapia

Somos conscientes de que cuando se está inmerso en unos estudios, cuando se tiene ilusión, juventud y fuerza para cambiar las cosas, o vocación, es muy difícil leer todo esto y pensar con firmeza que lo que contamos es cierto. Es más, es muy probable que estas VERDADES no las vayas a encontrar en otros lados, ni en otros fisioterapeutas, pero si tienes un 1% de espíritu crítico, quizá estés a tiempo de salvarte.


La generación actual recibe, posiblemente, la mejor formación que ningún fisioterapeuta ha recibido en décadas. La más completa, la más práctica, la más dinámica y la que le hace estar mejor preparado. Tiene además una oferta de posgrado completísima para seguir inmerso. Tiene facilidades para alcanzar el doctorado. Lo tiene todo de cara...menos poder vivir de ello, lo más fundamental. La precariedad, la sinvergonzonería, los sueldos de mierda, la falta de ética y de sentido común campan a sus anchas por cada letra de la palabra F-I-S-I-O-T-E-R-A-P-I-A. La pseudociencia está cómodamente instalada por universidades y por la propia mente de muchos profesionales que son víctimas de no haber sido educados como lo que debieran ser: clínicos rigurosos, razonadores, prescriptores...Las malas condiciones laborales son el resultado de un proceso de negocio universitario sobre todo privado, que ha sustentado el mensaje de que mucha fisioterapia es necesaria y de que aquí hay trabajo para todos, cuando no es cierto. Empieza a haber más fisioterapeutas que piedras en el camino, la competencia es feroz, las clínicas crecen como setas y lo poco que pueden ofrecer se basa en puestos de monitor de Pilates, con un poquito de toda la experiencia posible, para luego pagarte miseria. ¿Estudiaste para eso? ¿A que no?

Si estás leyendo estas líneas piensa que no tienes por qué estar en un callejón sin salida. Desde luego lo estarías si te limitaras a creer que con tu carrera de fisioterapeuta vas a triunfar en la vida. Eso es mentira. Te vas a comer los mocos. Pero aún puede haber una solución para la generación actual. El camino está en recorrerlo, en avanzar hacia algún nicho todavía inexplorado donde quizá puedas triunfar. Puede que especializarse en algo muy concreto en lo que pocos o casi nadie sepa sea una salida plausible. Puede que adherirse a la tendencia del e-health y la educación sanitaria a través de internet, que cada vez se hace más importante. Otra opción sería investigar la fisioterapia fuera de nuestras fronteras y ya no hablamos de la sempiterna Francia, si no también cualquier otro país donde esta profesión sea más querida y respetada que aquí. Escucharás muchas historias de muchos colegios de fisioterapia, que dicen estar abriendo camino y defendiendo. Bien, es cierto, no lo vamos a negar, pero la lentitud con la que lo hacen es desesperante y hace que toda una generación de fisioterapeutas esté ya avocada al fracaso, abrazando estos tiempos tan improductivos para la vida.


Puede que estemos hablando de nuevo de la generación más preparada de la historia de la fisioterapia y también de la generación que va a ser ( y está siendo ya) la más maltratada. Cualquier fisioterapeuta que hoy está estudiando tendría que saber ya, de antemano, que cuando termine su formación estará obligado a hacer un posgrado o dos, algún título de experto universitario y conseguir una experiencia laboral de al menos dos o tres años a base de MENDIGAR y ser EXPLOTADO en alguna clínica que trabaje con sociedades médicas, o con algún jefe fisioterapeuta que vea en la inexperiencia de los titulados, un filón para seguir forrándose a su costa. Ninguno de esos jefes leerán este blog, ni tendrán cargo de conciencia por ello. Se escudarán bajo el burdo argumento neoliberal de que ellos son emprendedores, han arriesgado y ahora dan trabajo, y que esos son suficientes argumentos para que los demás tengan que felársela. ¡OH ALABADOS DIOSES! Gracias. Gracias por tanto. Por tantas lecciones que nos dais a diarios a nosotros, los de la nueva generación que mucho saben de fisioterapia pero muy poco del mundo tan hostil que la rodea. Ese mundo dónde habéis conseguido que vuestros empleados se paguen la seguridad social (en lugar de pagarla vosotros, sinvergüenzas) mediante la fórmula del falso autónomo, para tratarles después como ineptos y pagarles porcentajes ridículos por su trabajo. Ellos TRABAJAN con el 100% del paciente, pero vosotros les pagáis el 40% o 50%, o menos aún, porque consideráis al paciente como una posesión vuestra y por eso nunca le dais el alta. Que sí que sí, que aquí hipócritas somos todos.

¿Y qué podéis hacer ante ésto? Lo mejor sería rebelaros y construir un relato mejor. Si pertenecéis a esta (hasta ahora) última generación de fisioterapeutas, todavía estáis a tiempo de obligarnos a escribir una entrada mejor sobre vosotros y que cuando pinchéis en ella, pueda leerse quizá, que esta es la generación que dio un golpe de autoridad sobre la mesa y revertió esta situación tan absurda. ¿Qué bonito sería verdad? Ojalá todo esto fuese cierto y posible, pero nos tememos que no lo es. Y no lo es porque quienes controlan el cotarro, que son 3 entidades, la AEF (Asociación Española de Fisioterapeutas), el CGCFE (Consejo General de Fisioterapeutas de España) y la CNDFF (Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Fisioterapia) no dan voz a estos problemas que aquí se tratan, son poco conscientes de la problemática y se mueven con asombrosa lentitud. Tampoco lo es porque ninguna universidad va a ser tan tonta de tirar piedras sobre su propio tejado y cerrar sus puertas durante algunos años, hasta que la ridícula situación de seis mil titulados nuevos al año finalice. Y tampoco lo es porque no existe sindicato de fisioterapia y aunque existiera, nunca jamás tendría la fuerza suficiente para acercarse a los grandes sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, que son los únicos con la fuerza suficiente como para sentarse a negociar convenios con la patronal. Podéis echaros a reír o a llorar, tiraros al metro o a la taquillera, pero esta es la situación para vosotros, queridos egresados.


Fisioterapeutas de la nueva última generación de fisioterapia, sólo podemos deciros una cosa que nos dirán ninguna de estas entidades, ni en público ni en privado. Y aunque no sirve para casi nada...



PERDÓN

3 comentarios:

  1. Se puede decir más alto pero no más claro. ¿Cuánta gente se está forrando a costa de los ... fisios pobres o pobres fisios?
    Respecto a los sueldos en mi Colegio se escudaban, ya hace unos cuantos años, que no se involucran porque sus socios son tanto los empleadores como los empleados.

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  2. Buena entrada salvo por una cosa: la situación no mejora aún con experiencia y numerosa formación postgrado. 12 años de experiencia (fundamentalmente dando masaj... perdón, no!!!, que donde he trabajado les gustaba y les gusta llamarlo "terapia manual" aunque en realidad sea dar masaje al 100% de los pacientes porque así es como venden las sesiones cuando alguien viene preguntando) y más de 20 cursos de formación complementaria (ya he dejado de contar y de sumar el dinero gastado, pero supera el sueldo neto íntegro de 2 años)... Y me siguen ofreciendo trabajos sin contrato, o trabajando unas horas asegurado y el resto en negro, o como falso autónomo por 15€/hora(que es menos del 50% de la sesión)... Y valoran sobre todo que hagas terapia manual, masaje muy fuerte...
    Yo a los nuevos fisios os digo HUID. Iros fuera de España. En inglaterra podréis saber lo que de verdad es la fisioterapia. En España acabareis hasta los huevos de dar masajes en jornadas parciales que jamás os darán sueldos con los que poder tan siquiera sobrevivir

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  3. Buena y sincera entrada. Al menos yo creo que ahora no está tan en auge y no se habla de la fisioterapia como una carrera de futuro, porque cuando me metí yo a principios del 2000 era una buenísima elección de futuro.
    Es una carrera que no va a desarrollar todo el potencial que tiene, con lo útil que podría ser en el área de cardiología, respiratorio, quemados, neurología,....y en cambio nos centramos en pseudoterapias, tratamientos de espalda, patologías de la sociedad de ahora("es que juego dos horas al pádel y me duele el codo") y masajes en general.
    Yo no recomendaría a nadie estudiar la carrera,si se tiene vocación de ayudar hay otras carreras sanitarias o voluntariados en ong's.

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